Lic. María Elena Barboza

Lic. María Elena Barboza

A un año de conocerle y recibir su tratamiento, le escribo estas líneas para agradecer a usted y a Dios el haberme permitido conocerle, el haberme dado la perseverancia y la fe necesaria para que usted pusiera en práctica sus conocimientos y su experiencia y me brindara una mejor calidad de vida.

Antes de conocerle vivía, con muchos dolores tomando cualquier cantidad de pastillas diariamente que envenenaban mi cuerpo y vaciaban mis bolsillos, triste y deprimida por no encontrar alivio a mis males, cansada de visitar médicos que solamente me drogaban con sus recetas que no curaban, aunque debo reconocer que disminuían mis dolores.

La depresión por la situación que vivía, aunada a mi edad, minaban más mi existencia.

Hoy, a la vuelta de un año, en el que no he perdido una sola cita, en el que casi al pie de la letra he seguido la dieta sugerida; soy otro ser humano, más alegre desintoxicada de medicamentos pues tengo un año de no consumirlos, con muchísimos menos dolores y con una gran esperanza de que saldré pronto curada, me permito expresarle mi más sincero agradecimiento por todo cuanto ha hecho por mi.

Se que no estoy curada, se que el tratamiento es lento, pero se que con su ayuda y mi perseverancia así como con la ayuda de Dios, saldré de su clínica curada.

Gracias por su dedicación, gracias por su empeño, gracias por haber colaborado para que pudiera apreciar lo linda que es la vida.